Tu radio en Internet Netyco Argentina

Buscar en RCFM

Recuerdo de Ismael Peña


Recientemente hemos recibido el volumen I de las canciones de Ismael Peña, cantor y folclorista segoviano. Se trata de un compendio de grabaciones realizadas entre los años 1963 y 1970, que ha recogido la interesante colección de RamaLama Music en dos CDs (RO 54092, Madrid 2010), tras una reciente remasterización digital.
Ismael Peña (Segovia, 1936) vivió con intensidad el Mayo del 68 francés como cantor bohemio. En París tuvo oportunidad de conocer bien de cerca las trayectorias de grandes figuras como Brassens o Jacques Brel, sin olvidar los repertorios tradicionales de su tierra, como viejos romances, canciones medievales o bailes tradicionales, junto a esas joyas musicales antiguas que se pueden encontrar en el Cancionero de Palacio o en las Cantigas de Alfonso X El Sabio.
Con parte de tan rico material, Ismael grabó su primer disco con el título de Canciones del pueblo (París, 1964, BAM C-406), que mereció el Gran Prix de la Academia Francesa. A pesar de tan alta distinción no fue editado en España hasta que llegó la etapa democrática.
Tras regresar a España, Ismael ideó uno de los programas televisivos de mayor éxito, en años en que se llegó a valorar la canción tradicional y folclórica desde ángulos serios y rigurosos. El programa llevaba el curioso nombre de La banda del mirlintón, aludiendo al piano de boca o birimbao. Por este programa de tarde, incluido en las sobremesas de los fines de semana, Ismael logró que pasaran por su espacio los más destacados grupos e intérpretes del folk nacional y extranjero.
En este recopilatorio que tan amablemente nos ha remitido, tras nuestro reciente encuentro de Segovia (los dos fuimos jurados del premio Agapito Marazuela), se incluye su primer trabajo discográfico citado, con romances tradicionales como Mañana de San Juan, Conde Niño y Triste estaba el rey David, junto a canciones y tonadas tan conocidas como Los mozos de Monleón o La tarara.
Grabar todo este material en pleno 1964 viene a reflejar que Ismael fue todo un precursor y un adelantado a su tiempo. Incluso fue el primero que puso música a Las nanas de la cebolla, de Miguel Hernández, algunos años antes de que nos llegara la versión de Serrat y Alberto Cortez. Bastan los comentarios recogidos en el libreto que acompaña a la grabación (de Louis Pauwels, Salvador de Madariaga, Claude Roy, Salvador Dalí, Francisco Umbral o Gloria Fuertes) para comprender lo que significó Ismael Peña para el mundillo intelectual de los años sesenta.
Hoy recorre los pueblos castellanos con su maravillosa colección de más de 6.000 piezas folclóricas entre juguetes, trajes, artesanía o instrumentos musicales, sin olvidar sus canciones y su inmenso amor por la cultura popular que exterioriza en cientos de recitales cada año. Dios te guarde, amigo. (LA OPINIÓN DE TENERIFE)


0 Respuestas hasta ahora:

Sé el primero en comentar esta entrada